Un perro el viernes y varios más el sábado. El primero un viejo conocido, de bronce verdoso y varios cientos de kilos. Estoico ante el paso de los años (más de 15), siempre listo para el rock, fiel a su esquina, la de Rubens y Revolución. Mucho Singapur, mucho baile, más Singapur y más baile. Salimos cuatro y media, not in the mood para jochos del Gordo Paparazzo. Y al otro día con una cruda monumental, medio día de Sábado gracias a Dios no tan soleado. Centro Banamex, Expo Mundial Canina 2007, aah cabrón en qué momento llegue aquí?
Ríos y ríos de gente, uno que es gente bien, entrada directa con cortesías del patrocinador. Pero un Clamato y una chela nowhere to be found. Imagínense la nausea, cientos de perros y sus cientas de meadas y cagadas sobre alfombra. Señoras arregladísimas con sus perritos aún más arreglados. Gabachos a la ZZ Top con sus perrotes asesinos. Y lo peor, familias enteras con carriola doble, la abuelita y por supuesto el perro. Por suerte entramos y salimos rápido.
Muerto de hambre ya para las tres de la tarde. Blossom, comida china, de la mejor de la ciudad. Arroz frito, Camarones Kung-Pao, Cerdo Agridulce y por supuesto el mejor platillo del lugar Pato Beijing, que lo llevan entero a tu mesa y el capitán con guantes blancos lo desmenuza y lo hace tacos frente a ti. Una verdadera delicia.
Para en la noche y después de una siesta de dos horas. Rones y Jazz, tema del siguiente post.

1 comentario:
Oishhh qué envidia el Blossom! Uno de mis lugares favoritos ever.
Ya me dio hambree y lo peor es que a mi FH no le gusta casi nada de ahí, maldita sea.
Yo también he ido a la expo canina de la que usté habla. Me divierte ver las jetas horribles pero adorables de los pugs y las lenguas azules de los chow chows.
Saludos!!!
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